Mision

Misión:
Realizar trabajos con miras a influenciar a hombres, mujeres y niños con actividades dirigidas al alma y cuerpo y las necesidades indispensables para recobrar la dignidad con la que Dios nos ha creado.
De igual modo afectar positiva mente el entorno en el que se desenvuelven las personas.Estamos enfocados en todas las circunstancias en la comunidad de Haina.
Física y espiritualmente estamos de cara a nuestra iglesia, comunidad, región, país y esos lazos se extienden espiritualmente a otras latitudes.

miércoles, 14 de mayo de 2014

EXHORTACIONES DE LAS DAMAS

Foto: EXHORTACIONES DE LAS DAMAS:

Siembra y Cosecha

Cuando de siembra y cosecha se trata la palabra se refiere a estas en dos vertientes
1- Lo que trasmitimos a otros, lo que damos a otros, lo que somos para otros, lo que dejamos establecido en otros a través de nuestras acciones, actitudes, etc. Aunque la siembra es en otro, sin embargo la cosecha es en proporción directa con nuestra persona porque llena nuestros graneros espirituales, emocionales, sentimentales.
Tenemos como ejemplo el caso de Jacob, Qué sembró Jacob?  Jacob sembró engaño y aunque se fue lejos él no pensó que después de muchos años habría de cosechar lo mismo con Laban, su tío; trabajar por una mujer y le dieron otra, lo mismo pasaba con las ovejas, su salario, en fin fue engañado en todos los sentidos, sus hijos lo engañaron con la desaparición de José.
Vemos también el ejemplo de Pablo como perseguidor de la iglesia. El no pensó que estaba haciendo una siembra que tarde o temprano germinaría, y aunque hizo otras muy buenas siembras sin embargo esta primera tuvo su cosecha, muchos le seguían acusando de perseguidor y no le creían, por lo que él mismo sufrió persecución hasta que tuvo que exclamar (Gálatas 5:11) De modo que la ley de la siembra y la cosecha es una e invariable – Todo lo que el hombre sembrare…
La pregunta entonces seria: Qué queremos cosechar en lo que el Señor viene? En Gálatas 5:22 la Palabra nos dice que cuando el Espíritu Santo está sembrado en nuestro corazón se produce un fruto con varias semillas selectas y estas son todo terreno: familia, iglesia, amigos, enemigos, vecinos, compañeros, etc., y debemos procurar tenerlas porque si no estaremos sembrando otras cosas de no muy agradables cosechas. Recuerde el que siembra para la carne de la carne… y el que siembra para el espíritu del espíritu…
En ocasiones queremos llenar nuestras canastas de buenos frutos sin haberlos sembrando primero, pero la exhortación es “no nos engañemos…”.
2- La segunda vertiente de la siembre esta explicita en la parábola dicha por Jesús del sembrados (Lucas 8:4…).
Este aspecto de la siembra es un mandato, un imperativo que llena los graneros del reino de los cielos, a todos nos corresponde hacer esta siembra, sin embargo en ocasiones no nos toca cosechar (1ra Corintios 3:6-7 y Juan 4:37). No obstante hay unos beneficios de esta siembra:
a) Hermosura: cuan hermoso son los pies (Isaías 52:7)
b) El gozo y la satisfacción de la obediencia (Salmo 126:5-6)
c) Recompensas (1ra Corintios 3:8), y aun en los cielos estrellas para tu corona 
En ocasiones nos perdemos de estos beneficios (cosechas indirectas) porque queremos poner condiciones para la siembra: 
- Elegir el tipo de terreno (mi familia es muy difícil, los ricos son incrédulos, mi vecina es muy dura de corazón), sin embargo la parábola del sembrados nos enseña lo contrario; regar la semilla no importa que caiga en el asfalto, lo jóvenes Shalom nos enseñan que hasta allí se puede sembrar
- Queremos elegir el tiempo propicio contrario a lo que nos dice Eclesiastés 11:4-6
- Queremos ver frutos inmediatos, pero Eclesiastés 11:1 nos dice que simplemente tiremos el pan (la Palabra) y aun después de mucho tiempo lo encontraremos.
Querido/as hermanos/as, sembremos tanto nuestras buenas actitudes como la Palabra de Dios, que ha su tiempo segaremos si no desmayamos (Gálatas 6:9); y recuerda que el trabajo en el Señor no es en vano (1ra Corintios 15:58).

Altagracia Abreu AlmanzarEXHORTACIONES DE LAS DAMAS:

Siembra y Cosecha

Cuando de siembra y cosecha se trata la palabra se refiere a estas en dos vertientes
1- Lo que trasmitimos a otros, lo que damos a otros, lo que somos para otros, lo que dejamos establecido en otros a través de nuestras acciones, actitudes, etc. Aunque la siembra es en otro, sin embargo la cosecha es en proporción directa con nuestra persona porque llena nuestros graneros espirituales, emocionales, sentimentales.
Tenemos como ejemplo el caso de Jacob, Qué sembró Jacob? Jacob sembró engaño y aunque se fue lejos él no pensó que después de muchos años habría de cosechar lo mismo con Laban, su tío; trabajar por una mujer y le dieron otra, lo mismo pasaba con las ovejas, su salario, en fin fue engañado en todos los sentidos, sus hijos lo engañaron con la desaparición de José.
Vemos también el ejemplo de Pablo como perseguidor de la iglesia. El no pensó que estaba haciendo una siembra que tarde o temprano germinaría, y aunque hizo otras muy buenas siembras sin embargo esta primera tuvo su cosecha, muchos le seguían acusando de perseguidor y no le creían, por lo que él mismo sufrió persecución hasta que tuvo que exclamar (Gálatas 5:11) De modo que la ley de la siembra y la cosecha es una e invariable – Todo lo que el hombre sembrare…
La pregunta entonces seria: Qué queremos cosechar en lo que el Señor viene? En Gálatas 5:22 la Palabra nos dice que cuando el Espíritu Santo está sembrado en nuestro corazón se produce un fruto con varias semillas selectas y estas son todo terreno: familia, iglesia, amigos, enemigos, vecinos, compañeros, etc., y debemos procurar tenerlas porque si no estaremos sembrando otras cosas de no muy agradables cosechas. Recuerde el que siembra para la carne de la carne… y el que siembra para el espíritu del espíritu…
En ocasiones queremos llenar nuestras canastas de buenos frutos sin haberlos sembrando primero, pero la exhortación es “no nos engañemos…”.
2- La segunda vertiente de la siembre esta explicita en la parábola dicha por Jesús del sembrados (Lucas 8:4…).
Este aspecto de la siembra es un mandato, un imperativo que llena los graneros del reino de los cielos, a todos nos corresponde hacer esta siembra, sin embargo en ocasiones no nos toca cosechar (1ra Corintios 3:6-7 y Juan 4:37). No obstante hay unos beneficios de esta siembra:
a) Hermosura: cuan hermoso son los pies (Isaías 52:7)
b) El gozo y la satisfacción de la obediencia (Salmo 126:5-6)
c) Recompensas (1ra Corintios 3:8), y aun en los cielos estrellas para tu corona
En ocasiones nos perdemos de estos beneficios (cosechas indirectas) porque queremos poner condiciones para la siembra:
- Elegir el tipo de terreno (mi familia es muy difícil, los ricos son incrédulos, mi vecina es muy dura de corazón), sin embargo la parábola del sembrados nos enseña lo contrario; regar la semilla no importa que caiga en el asfalto, lo jóvenes Shalom nos enseñan que hasta allí se puede sembrar
- Queremos elegir el tiempo propicio contrario a lo que nos dice Eclesiastés 11:4-6
- Queremos ver frutos inmediatos, pero Eclesiastés 11:1 nos dice que simplemente tiremos el pan (la Palabra) y aun después de mucho tiempo lo encontraremos.
Querido/as hermanos/as, sembremos tanto nuestras buenas actitudes como la Palabra de Dios, que ha su tiempo segaremos si no desmayamos (Gálatas 6:9); y recuerda que el trabajo en el Señor no es en vano (1ra Corintios 15:58).

Altagracia Abreu Almanzar

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